Índice(2):
El origen y significado de la noche de
marzas.
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LAS MARZAS
-Antiguas coplas para recibir al Nuevo Año el día 1 de Marzo-
(reconstrucción de las Marzas primitivas, efectuada por Jorge Mª Ribero-Meneses a partir de las conservadas en Mezerreyes, Reinosa, Silos y otras poblaciones de Burgos y de Cantabria)
1. Entrada.
3. Ensalada.
4. Canto a la libertad y a la Naturaleza.
6. Cantos de ronda.
10. Salida y despedida.
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- Entrada
-
(Solistas)
Con la licencia de Dios
y la del señor alcalde,
queremos cantar las Marzas
sin causar perjuicio a nadie.
A esta casa honrada,
Señora venimos,
para cantar Marzas
la venia pedimos.
(Todos)
Si usted que nos oye
No nos dice nada,
señal que tenemos
la licencia dada
¡A cantar las Marzas,
permiso tenemos,
si las cantaremos
o las dejaremos!
Si las cantaremos
o las dejaremos,
si son de su agrado
cantarlas queremos.
Ya ha venido Marzo,
bienvenido sea,
regando cañadas,
casando doncellas.
Ya llegó la noche,
la noche estrellada,
de cantar las Marzas
a mi prenda amada.
-Salutación
del Nuevo Año-
(Solistas)
Esta noche ha entrado Marzo,
desde media noche abajo,
cuando el labrador redobla
sus afanosos trabajos.
(Todos)
Esta noche también entra
el bendito Ángel de Guarda
que nos guarde y nos defienda
y nos ampare las almas.
Esta noche también entra
el bendito San Rosendo,
que nos libre y nos defienda
de las penas del Infierno.
A Marzo le sigue el turno
el hermoso mes de Abril,
que nos trae con la Pascua,
aguas y risas sin fin.
Tras de Marzo entrará Abril,
con las flores más de mil.
Tras de Abril entrará Mayo,
con las flores relumbrando.
Mes de Mayo, mes de Mayo,
el de los bellos colores,
cuando los enamorados
andan en busca de amores.
Cuando las cebadas granan,
los lirios están en flores,
los bueyes se tornan gordos,
los caballos, corredores.
Unos se halagan con rosas,
otros con rosas y flores,
y otros con palabras dulces
que roban los corazones.
Unos con naranjas dulces,
otros con agrios limones,
otros con buenos dineros,
aquestos son los mejores.
Tras de Mayo entrará Junio,
con las hoces en el puño.
Tras de Mayor entra San Juan
con su verbena sin par.
(Solistas)
A coger el
trébole,
el trébole, el
trébole,
a coger el trébole
la noche de San
Juan.
A coger el
trébole,
el trébole, el trébole,
a coger el trébole
los mis amores van.
Tras de Junio entrará Julio,
el mes que todo lo grana
y con el llegan Santiago,
la Magdalena y Santa Ana.
(Todos)
Y después Agosto llega
con afanes en las eras,
para recoger el fruto
con que llenar la panera.
Sale Agosto, entra Septiembre,
¡ay! qué lindo mes es éste,
que se coge pan y vino,
pan y vino para siempre.
Si para siempre durara,
pan y vino no faltara,
ni la harina en el molino,
ni las rejas en la fragua.
Tras Septiembre viene Octubre,
cuando se lava la lana
según antigua costumbre
de cuando Mari Castaña.
Tras Octubre, entra Noviembre,
el mejor mes para bodas,
que vale el vino barato,
las machorras están gordas.
Y de Noviembre a Diciembre,
¡oh qué lindo mes es éste!,
que tiene dos noches buenas
y el día de San Silvestre.
Sale Diciembre, entra Enero,
cuando los crueles fríos,
cuando las grandes nevadas
que hacen enormes los ríos.
Tras Enero entra Febrero,
el mes cortito del año,
tiene veintiocho días,
con San Blas y San Matías.
(Solistas)
Ya ha venido Marzo,
bienvenido sea,
regando cañadas,
casando doncellas.
Ya llegó la noche,
la noche
estrellada,
de cantar las
Marzas
a mi prenda amada.
- Ensalada
–
(Solistas)
No sé como no florece
la escalera de tu casa,
subiéndola quien la sube
bajándola quien la baja.
(Todos)
Daremos la media vuelta,
daremos la vuelta entera,
daremos un paso atrás
y cogeremos carrera.
Los mozos se han retirado,
como tienen de costumbre,
al horno Santa Centola,
a preparar buena lumbre.
Allí sortean las novias
y después van a cantar,
cada... uno y cada una
con mucha moralidad.
Cuando terminan la ronda
vuelven al horno a hacer migas
y entre trago y baile vuelan
sin pasar muchas fatigas.
Y cuando llegan las doce,
se van a matar el Gallo
y enseguida con premura
están junto al vecindario.
Los mozos vuelven al horno
y allí eligen concejales,
siguiendo antiguas costumbres
de tiempos inmemoriales.
El que quiera coger miel,
que cate por San Miguel.
El que quiera coger cera,
que cate por las Candelas.
Sacristán que vendes cera
y no tienes colmenar,
rapaverum rapavera
rapaverum del altar.
La sotana y el manteo,
resalada te daré,
pero en tocante al dinero,
Liberanos Dominé.
En el cielo manda Dios,
en este pueblo el Alcalde,
en la Iglesia el señor Cura
pero en mí no manda nadie.
- Canto a la libertad y a la Naturaleza -
(Solistas)
Catalina, Catalina,
te lo voy a decir yo,
tus ojos son como soles,
la luna tus labios son.
(Todos)
Quién pudiera ser las flores
que están en tu ventana,
y a las que mimas y besas
al llegar la mañana.
En la enramada las aves
cantan sus trinos de amor,
y en la jaula el pajarito
gime con grande dolor.
¡Triste y cuitado de mí,
metido en esta prisión,
sin saber cuándo es de día
ni cuando se pone el sol!
si nos es por tres pajaritos
que me hablan de su amor:
el uno es la tortolita,
el segundo un ruiseñor;
el tercero un pajarillo
que canta al salir el Sol
y volando va piando:
libertad es lo mejor.
Maldita sea la caza,
mal haya el cazador,
que ha matado al pajarillo
que canta al salir el Sol.
Si lo hacía por la carne,
no pesaba un cuarterón,
si lo hacía por la pluma,
¡no tenía ni un cañón!.
- Canto al Sol
y a la Luna -
(Solistas)
Al pasar por la puente
de Santa Clara,
fue a caerse mi anillo
dentro del agua.
(Todos)
Al buscar el anillo
hallé un tesoro,
una Virgen de plata
y un Cristo de oro.
Al cielo he mirado
y en él he visto,
que la Luna es María
y el Sol es Cristo.
A la Virgen del Carmen
quiero y adoro,
porque saca las almas
del Purgatorio.
Ábreme la puerta
dorado clavel,
ábreme te lo ruego
que te vengo a ver.
Si quieres que te cante
la Purrusaldá,
quítate la camisa
y ponte en faldas.
Si quieres que te cante
con todo mi ardor,
quítate la camisa
y ponte en cueros.
- Cantos de ronda
-
(Solistas)
Ya ha venido Marzo,
bienvenido sea,
regando cañadas,
casando doncellas.
Ya llegó la noche,
la noche estrellada,
de cantar las
Marzas
a mi prenda amada.
(Todos)
¡Asomaos, mozas,
a vuestras ventanas,
veréis a los mozos
cantar lindas Marzas!
Al oído, oído,
damas y doncellas,
que esta juventud
atención o ruega.
(Solistas)
Y vosotras las doncellas,
de hermosura y gracia llenas,
nos daréis un huevecito
de la gallinita negra.
(Todos)
Y vosotras las casadas,
si estuvierais encintas,
nos daréis un huevecito
de la gallinita pinta.
De la que está junto al gallo,
de la más coloradita,
como están cuando se pintan
vuestras hijas jovencitas.
A las mocitas garridas
les rogamos levantar,
a poner un par de huevos
para mañana almorzar.
(Solistas)
Levantaos damas,
de esas blandas camas,
abriréis los cofres,
nos daréis castañas.
(Todos)
Levantaos damas,
de esos blandos lechos,
abriréis los cofres,
nos daréis dineros.
A medio doblón
o a doblón entero,
que por ser tan buenos
bien lo merecemos.
Bajadnos la bota
para echar un trago,
porque la garganta
se nos va secando.
Si nos dierais dierais
con el vino peras,
si son dieseis dieseis
con el vino nueces.
Si nos dais chorizos,
no los deis podridos,
si nos dais morcillas
que no estén canidas.
Si nos dais torreznos,
no os cortéis los dedos
y si nos dais huevos,
no escojáis los hueros
- Loa a la mujer amada -
(Solistas)
Ya llegó la noche,
la noche
estrellada,
de cantar las
Marzas
a mi prenda amada.
(Todos)
¡Ay, resaladita,
ay, dame la mano,
dámela con fuerza,
dámela con garbo!
¡Ay, dame una mano,
ay dame la otra,
ay dame un besito
de tu linda boca!
(Solistas)
Madre, cuando voy a leña,
se me olvidan los ramales,
no se me olvida esa niña,
que habita en los arrabales.
(Todos)
Aquí vive una mocita,
aquí vive y aquí mora,
por ser el gusto de todos
vamos a cantarla ahora.
Eres como la verbena,
que en el campo verde nace;
eres como el caramelo,
que en la boca se deshace.
Que salga ya la madama,
la dama de mi querer,
los pollos en la cazuela,
son pocos y saben bien.
Eres hermosa en el dar
y graciosa en el pedir,
para todo tienes sal,
hasta en el mismo dormir.
(Solistas)
Tiene la zagala
un vestido blanco,
con botones rojos
para el Jueves
Santo.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara madre
que la canto yo.
(Todos)
Tiene la zagala
unos pantalones
que de arriba
abajo
todo son botones.
La Tarara, sí...
Escucha doncella
con atento oído,
tu retrato que hace
un galán rendido.
La Tarara, sí...
Paso a retratarte
aunque aquí mi lengua
proseguir no sabe
y a cantar no acierta.
No hay pluma que sirva
al gentil poeta,
ni pincel que copie
tu sin par belleza.
Esa tu cabeza,
aunque pequeñita,
se mueve graciosa,
como margarita.
Tu cabello hermoso,
hebras de oro fino,
donde yo me enredo
cuando te imagino.
Tu pelo es madeja,
del oro más fino,
que envidian los rayos
del Sol purpurino.
Tu frente espaciosa,
es campo de guerra,
donde el rey Cupido
fijó su bandera.
Esas tus dos cejas,
un poco arqueadas,
son arcos del cielo
y el cielo es tu cara.
Tienes unos ojos,
luceros del alba,
que alumbran el cielo
de mis esperanzas.
Esos tus dos ojos
son claros luceros,
que alumbran de noche
a los marineros.
Son esas pestañas,
puntas de alfileres,
que cuando me miras,
me excitan y hieren.
Esas tus pestañas
son dos picaportes
y cuando se cierran
siento yo los golpes.
Tu nariz aguda
es filo de espada,
que a los corazones
sin sentir traspasa.
Tu boca es chiquita,
graciosa y risueña,
con dientes menudos
que parecen perlas.
Esa tu barbilla,
barba de zoqueta,
cuando vas andando,
toda se menea.
Ese hoyito tierno
que hay en tu barbilla,
es la sepultura,
para el alma mía.
Esas tus mejillas,
de nácar y cera,
crían alhelíes,
rosas y azucenas.
Esos tus carrillos,
peras de Aragón,
comerlos quisiera
si están en sazón.
Esas tus orejas,
con sus dos pendientes,
adornan tu cara
y tu linda frente.
Esos tus dos labios
son dos coralitos,
ya esconden, ya muestran,
tus dientes bonitos.
Es la tu garganta
tan clara y serena,
que el agua que bebes
toda se clarea.
Son esas tus palmas,
tan maravillosas,
que en flores transforman
todo cuanto tocan.
Esos tus diez dedos
se adornan de anillos
que son para mí
cadenas y grillos.
Tienes unos brazos,
tan bien torneados,
que ni Eva los tuvo,
mejor acabados.
Esos tus dos pechos
son dos fuentes claras,
donde yo bebiera
si los alcanzara.
Tu pecho, Señora,
es arca cerrada,
donde prisionera
se encuentra mi alma.
Esa tu cintura
es tan redelgada
que parece un junco
criado en la playa.
Tu divino vientre
es un cofre de oro
que a los nueve meses
parió mi tesoro.
Esa tu tripita
es bombo divino,
si yo la besara,
perdería el tino.
Ese tu ombliguito,
menudo y profundo,
es pozo de gloria
en el que me hundo.
Ya vamos llegando
a partes ocultas,
ya estamos soñando
con selvas y grutas.
Esto que tú tapas,
bajo el delantal,
las Siete Columnas
y el Palacio Real.
Ese tu pandero,
se parece al cielo,
cuando más lo miro,
más bello lo veo.
Esos tus dos muslos
son de oro macizo,
donde se sostiene
todo el edificio.
(Solistas)
De la cintura pa abajo
yo no puede comprender,
¿cómo quieres que comprenda
lo que mis ojos no ven?
(Todos)
Ese cuerpo y ese talle,
ese gracioso meneo,
ese cuerpo tan bonito
que acapara mis deseos.
(Solistas)
Tu gracioso cuerpo
está sustentado,
sobre dos columnas
de oro cincelado.
(Todos)
Esas tus dos piernas
forman dos columnas,
donde se sostienen
el Sol y la Luna.
Esas tus rodillas
son bolas de plata,
que a las dos columnas
rematan con gracia.
Son tus pantorrillas
piezas torneadas,
que derrochan gracia
cada vez que bailas.
Pantorrilla gorda,
canilla delgada,
zapatito curro,
y hebilla dorada.
Zapatito negro,
con media calada,
tan bella es la niña
como recatada.
Tienes unos pies
como mariposas,
que allí donde pisas,
florecen las rosas.
Esos pies menudos
que van al compás,
sus plantas quisieran
mis labios besar.
(Solistas)
Éste ha sido tu retrato,
eres mi diosa y mi vida,
aunque imposible es pintar
a una mujer tan divina.
- Los Sacramentos
de amor -
(Solistas)
Las barandillas del puente,
se menean cuando paso,
a ti soluca te quiero,
de las demás no hago caso,
aquella morena que
está
en el balcón por detrás.
(Todos)
Los sacramentos de amor,
niña te vengo a cantar
a la puerta de tu casa
si los quieres escuchar,
aquella morena que
está
en el balcón por detrás.
Si quieres recibir bien,
los sacramentos cantados,
estate atenta en la cama
que ahora voy a comenzarlos,
aquella morena que
está
en el balcón por detrás.
(Solistas)
El primero es el Bautismo,
ya sé que estás bautizada,
en la pila te bañaron
para ser buena cristiana.
(Todos)
Segundo, Confirmación,
bien sé que estás confirmada,
en las Iglesias de Roma
para ser mi enamorada.
El tercero es Penitencia,
bien sé que la he de cumplir,
el confesor me ha mandado
que no me aparte de ti.
El cuarto es la Comunión,
la que dan a los enfermos,
a mí me la pueden dar
que por tus amores muero.
El quinto es la Extremaunción,
de extremo a extremo te quiero
y ando de día y de noche
por verte, niña, y no puedo.
El sexto el... Orden es,
yo cura no lo he de ser,
porque el libro del amor
es el que sólo yo estudié.
El séptimo, Matrimonio,
que es lo que vengo a buscar,
aunque tu padre no quiera
contigo me he de casar.
- Los Mandamientos
de amor -
(Solistas)
Los diez mandamientos santos,
voy a cantarte, paloma,
tan sólo por darte gusto
y me tengas en memoria.
(Todos)
En el primer mandamiento,
lo que se manda, es amar;
te tengo en el pensamiento
y no te puedo olvidar.
No jurar es el segundo
pero yo juro y perjuro,
juro que habré de quererte,
hasta el día de mi muerte.
El tercero es oír misa,
nunca estoy con devoción,
sólo sé pensar en ti,
prenda de mi corazón.
A los padres el respeto,
manda el cuarto bien conciso
yo prometo ser sumiso
si ellos respetan mi amor.
El quinto es... no matar,
a nadie he matado yo;
al revés yo soy el muerto
y tú eres quien me mató.
Cuando sales al balcón
y dejas ver tus secretos,
haces pecar a los hombres
en el sexto mandamiento.
El séptimo es no hurtar,
yo nada he hurtado a nadie;
sólo hurtaría una niña
si me la dieran sus padres.
Octavo no levantar
falso testimonio a nadie:
aunque a mí me le levanta
una niña de esta calle.
Noveno, no desear:
no deseo mal a nadie,
sólo deseo quemarme
en el fuego en que tú ardes.
Décimo, no codiciar,
yo no vivo codiciando,
que lo que ambiciono yo
es un matrimonio santo.
Todos estos mandamientos
sólo se encierran en dos:
nos iremos a la Iglesia
para casarnos los dos.
- Salida
y despedida -
(Solistas)
Ayer te vi que subías
por la alameda primera,
luciendo la saya blanca,
y el pañueluco de seda,
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
(Todos)
Voy a la fuente de caño,
a beber un vaso de agua
que me han dicho que es muy bueno
beberla por la mañana,
dime, ¿dónde vas morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Adiós que ya me despido,
como el Sol de las paredes,
que por la tarde se va
y a la mañanita vuelve,
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Esta noche me despido
de cantar con mi pandilla,
desde el primero de Marzo
hasta la Pascua Florida,
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Esta noche me despido
de cantar a mis amores,
desde el primero de Marzo
hasta la Pascua de Flores,
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Allá va la despedida,
la que dio Cristo en el soto,
la que no tenga marido,
que se venga con nosotros.
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Allá va la despedida,
la que echó Cristo en Belén:
con un requiescant
in pacis,
réquiem eternam, amén.
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Y hemos cantado las Marzas,
vámonos hasta otro día
y que en años venideros
no falte nadie a la cita.
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
Aquí terminan las Marzas,
si hay defectos, perdonad.
Adiós y hasta el nuevo año
en que se repetirán,
dime, ¿dónde vas
morena?
dime, ¿dónde vas salada?
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