Jorge Mª
Ribero-Meneses
Los estadios del
alma
- Libro VIII -
Cien
sonetos de amberno
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Primera
Redacción: Año 2003
Segunda
Redacción: Marzo 2006
Los
diez libros que configuran esta obra,
Los
estadios del alma,
están
todos ellos dedicados a su alma e
inspiradora,
María
Amparo Martín Abella,
destinataria
de los Mil Sonetos que la integran
y Musa más loada de la Historia de la
Poesía
****
Venturosamente, todavía existen personas tan
profundamente
bellas como tú... y hombres, como yo, capaces de
encerrar
en palabras toda esa inmensa belleza.
El hecho de tener que vivir nuestro amor distanciados,
que no distantes, me obliga a decirte por escrito lo que, si estuviéramos
cercanos, te diría con mis palabras y mis actos. Obrar así es infinitamente más
ingrato y más sacrificado, pero en cambio, los frutos de nuestro amor -estos
Sonetos- no se marchitarán como los actos amorosos por los que ambos tanto
suspiramos. Porque esos lances pasan,
pero estos versos quedan. Y quedarán para siempre, para deleite de tu corazón
cautivo y enamorado y también, de todas aquellas personas sensibles que al leerlos
y sentirlos, los hagan suyos.
Nuestro dolor, en suma, será caudalosa fuente de
amor para los demás.
****
Todos los seres humanos tenemos en nuestra
idiosincrasia valores y potencias positivos y negativos. El ideal y la clave
para alcanzar la madurez y la plenitud, se encuentra en volcar todas las
energías que se poseen en un objetivo o empeño noble, constructivo, altruista y
bello. En un objetivo ajeno a nuestros propios intereses y a nuestro egoísmo.
Cuando así se hace, cuando así se actúa, es cuando el ser humano alcanza las
más altas cotas de perfección, superando
sus miserias y legando a sus semejantes una obra o una labor encomiables y
provechosas para el conjunto de la sociedad, que trascienden en el tiempo y
logran dejar una impronta imborrable, contribuyendo, sin esperar pago o
recompensa alguna, a que
La
misión biológica y social del hombre
-tanto
en la maternidad, como en el logro del placer
sexual, como en la conquista del progreso material,
en la evolución de la Ciencia, del Arte y del
Pensamiento
y en
los demás órdenes de la vida- ha sido siempre la de ofrecer su concurso a la
mujer, ayudándola a dar los pasos que ella,
por sus condicionantes y por su naturaleza, no puede. Todo esto honra al
hombre, al mismo tiempo que resulta bueno, enriquecedor y provechoso para
Nota:
Al pie de algunos sonetos
aparece reseñado un número en negritas.
Se trata del número de orden, real, cronológico, en el que los sonetos han sido
compuestos, con independencia de la colección en la que se integren y del
número definitivo que, condicionado por éstas, les he asignado.
Jorge
Mª Ribero-Meneses
Los
estadios del alma
Cien
sonetos de amberno
cien sonetos de ámbar...,
cien sonetos al alba...,
cien sonetos de amparo...,
cien sonetos del alma...,
cien sonetos de amor...,
cien sonetos de mar...,
cien sonetos de umbría...,
cien
sonetos de amberno*...,
cien sonetos de embrujo...,
cien sonetos en el umbral.
(*amberno, forma primitiva de invierno)
Yamberno > Janvier
= Enero (francés)
>
Janeiro = Enero
(portugués)
>
Janero > Enero (castellano)
|
hamberno > invierno
> humbría
> húmedo
- Soneto 701 -
No dejes que el pasado te destruya,
en forma de recuerdos lastimeros,
que en vez de
sublimarte, traicioneros,
doblegan tu entereza y
te hacen suya.
No dejes que las
sombras se te engullan
y borra con candor su
rostro fiero,
haciendo que el pasado,
prisionero,
en vez de arruinarte...,
te construya.
Para ello es necesario
que, primero,
desbroces el jardín de
tu pasado,
librándolo de zarzas por
entero;
cuando hayas renovado
su cercado,
un seto harás de amor en
su lindero,
con rosas y sonetos
adornado.
(1006.
Miércoles, Marzo 19, 2003; a las ocho de la tarde) inicio
- Soneto 702 -
Mira ya las primeras florecillas,
pendiendo de los árboles felices,
trabajan con denuedo sus
raíces,
para poder crear tal
maravilla.
Un árbol es, al cabo,
una capilla,
que a diario nos
conforta y nos bendice,
llenando nuestros ojos
de matices,
de aromas y colores sin
mancilla.
Ya ha puesto el mes de
Marzo su semilla,
ya empieza a despuntar
la Prima-Bera,
ya nacen las primeras
florecillas,
y adornan con su
encanto la pradera,
brotando arracimadas y
en gavilla,
para que el frío, al
alba, no las hiera.
(1009. Viernes, Marzo 21, 2003; a las siete de la tarde, en el día
en que remito a Estados Unidos el primer dossier informativo sobre mis
investigaciones) inicio
- Soneto 703-
Ofenden al llamarlo Poesía
cuando la Poesía es hermosura,
al tiempo que pureza y
que finura
y arrobas de candor y de
armonía.
Lo llaman Poesía, ¡qué ironía!,
cuando su nombre exacto
es impostura;
¿o habría de decir,
mejor, basura,
que aburre, que confunde
y hasta hastía?
Enjambre de poetas sin
talento,
que pueblan los jurados y
consiguen,
viciarlos con su gusto
pestilento.
Si encuentran un
talento, lo persiguen,
y tras ponerle suelas de cemento,
lo arrojan a la nada...
y ellos siguen.
(1010. Viernes, Marzo 21, 2003; a las ocho de la tarde) inicio
- Soneto 704 -
Nuevamente te he visto sonreír
y también a tu lado yo he reído,
he escuchado de nuevo tu
latido,
¡cuánto anhelo poderlo
compartir!
Como un río quisiera
ver fluir,
la corriente feliz de
tus sentidos,
hasta ver tus pesares
sumergidos,
donde nunca pudieran ya
salir.
La corriente del tiempo
tus pesares,
llevará donde nadie los
encuentre
y en el lecho más hondo de los mares,
logrará que tu llanto
se concentre,
cesarán para siempre tus
azares,
no habrá mal, ni temor,
que en ti se adentre.
(1011. Sábado, Marzo 23, 2003; a las doce de la noche) inicio